por othonjarocho el 29 Jul 2010 10:47
La mujer de 47 años detenida en Francia tras confesar que había
asesinado y enterrado en el jardín de su casa a 12 de sus hijos recién
nacidos ha sido imputada por homicidio involuntario. La policía ha
encontrado por el momento los cadáveres de ocho de los bebés.
La Policía francesa ha encontrado en un chalet y un jardín de la
localidad de Villers-au-Tertre, en departamento Norte, los cadáveres
de ocho recién nacidos que habían sido enterrados por su madre, una
mujer de 47 años que ha confesado que ocultó los embarazos a su
marido. Un juez de instrucción ha imputado a la mujer por "homicidio
involuntario".
La mujer y su marido, detenidos el martes, comparecieron hoy ante un
juez de instrucción en Douai, ciudad próxima a la localidad de
Villiers-au-Tertre, donde se ha producido el hallazgo que ha
conmocionado a sus alrededor de 700 habitantes, quien les ha imputado.
La madre, identificada como Dominique C., ha sido imputada por
"homicidios involuntarios de menores de menos de 15 años", según la
fiscalía de Douai. La mujer, de 47 años, podría ser condenada a cadena
perpetua y permanecerá bajo arresto provisional. En cuanto al presunto
padre, Pierre-Marie C., se le acusa de "no denunciar los crímenes y de
encubrimiento de cadáveres", informa el diario 'Le Figaro'.
Hallazgo macabro
El pasado sábado, el nuevo propietario del chalet se encontró con
huesos humanos mientras trabajaba en el jardín. Tras alertar a la
Policía y practicarse exámenes, se constató que eran restos de dos
recién nacidos. Una vez localizada la presunta madre, ésta hizo saber
que había más en su nueva residencia situada a un kilómetro de la
otra. Allí, se descubrieron ayer otros seis cuerpos envueltos en
bolsas de basura.
Según informa 'Le Parisien', la mujer, que tiene dos hijas de unos 20
años, habría confesado que asfixió a los recién nacidos y que ocultó a
su marido los embarazos y los homicidios, ocurridos entre 1989 y
mediados de los años 2000.
El marido formaba parte del consejo municipal de la localidad y era
una persona "respetable" que "salía muy poco", según el alcalde,
Patrick Mercier.