Dios, ¡Vete al Diablo!
Por Eduardo Hidalgo
(aplica para Alá, YAHWE, Elohim, Marduk, Vishnu, etc...)
El 30 de septiembre de 2005 se publicó una serie de caricaturas mostrando al "profeta" Mahoma en un tono "irreverente", en el periódico danés Jyllands-Posten.

La respuesta de la comunidad musulmana no se dejó esperar: más de cien personas murieron en demostraciones y bombazos. Los fundamentalistas no se andan por las ramas, no señor. -¡Muerte a los blasfemos! - gritaban.
¿Por qué demonios tenemos que ser discretos, respetuosos, reverentes y sutiles cuando se trata de creencias religiosas? Podemos criticar a un partido político o a un equipo de futbol o a un grupo de rock -con sus contadas excepciones, por supuesto- sin temor a ser asesinados más tarde. Pero, ¿criticar o ridiculizar cualquier cosa religiosa? No señor, eso no se hace, mi religión es sagrada, no se toca. Puedes tocar a mis hijas, pero no te metas con mis creencias (ah, pero yo sí me puedo meter con tus creencias porque esas son paganas y no son sagradas, ¿ok?) ¡Charros...!
Cuatro años -y muchos muertos- después de la publicación de esas caricaturas un estudiante le presentó al CFI (Center For Inquiry) la idea de hacer un Día Internacional de la Blasfemia (DIB) y así nace esta SAGRADA -prohibido burlarse, ¿ok?- celebración.
Ronald Lindsey, director del CFI, dijo al respecto del DIB: "Pensamos que las creencias religiosas deben estar sujetas a examen y crítica, igual que las creencias políticas, pero tenemos un tabú respecto a la religión". Nosotros pensamos lo mismo.
Las razones atrás del pensamiento mágico y los tabúes religiosos han sido ampliamente exploradas por grandes estudiosos y pensadores: Pinker -How The Mind Works, The Blank Slate-, Dennett -Breaking the Spell-, Russell -Porqué no soy cristiano-, Dawkins -The God Delusion-, Hitchens -God is not Great-, Shermer -Why People Believe Weird Things-, Onfray -Tratado de ateología- y así me puedo seguir con muchos más. Sea como sea, el hecho es que la gran mayoría de los humanos tenemos ideas que consideramos sagradas, intocables, innombrables. Personalizamos nuestras creencias a tal grado que desdeñamos las creencias ajenas y somos capaces de dar nuestras vidas (y las de nuestros hijos y demás seres queridos) con tal de defender la virtud de nuestras ideas. ¡Qué horror!
Sin embargo, a pesar de estar conscientes de las atrocidades cometidas por convicciones e idealismos absurdos, hay gobiernos y organizaciones que continúan protegiendo los derechos de esas ideas en lugar de proteger a las personas.
Cerca de cuarenta países cuentan con leyes anti-blasfemia y castigos por violarlas que van desde un simple jalón de orejas hasta un severo y mortal jalón de tráquea. La Asamblea Parlamentaria del Consejo Europeo adoptó una recomendación anti-blasfemia en 2007 y la resolución de Naciones Unidas a la proposición Combating Defamation of Religions continúa la tradición de protección contra la peligrosa y dolorosa blasfemia *favor de insertar tono de sarcasmo mayúsculo* y las caricaturas religiosas. Absurdo, en verdad.
Este viernes 30 de septiembre fue el sexto aniversario de la publicación de las caricaturas de Mahoma en el Jyllands-Posten y celebraremos el tercer Día Internacional de la Blasfemia. Te invitamos a que publiques en tu página de Facebook, en tu Twitter, en tu blog o en donde quieras y puedas una imagen, una frase, un pensamiento BLASFEMO y así hacerle llegar a todo el mundo este mensaje: EL RESPETO ES PARA LAS PERSONAS, NO PARA LAS IDEAS. Por mi parte, D10s se puede ir al mismísimo infierno.