En el trabajo y experiencias que hemos venido acumulando hemos llegado a oír en numerosas ocasiones relatos de personas que han sufrido intolerancia por parte de los creyentes cuando éstos llegan a saber de su falta de creencia en dioses.
En el mejor de los casos se ha tratado de simple intolerancia y una que otra mueca de desaprobación, en los peores hemos sabido de verdadero acoso, opresión, reprobación social y discriminación.
Es difícil llevar la cuenta de todas las historias que encontramos... Historias como la de Damon Fowler, la cual no podíamos dejar pasar sin mencionarla. Este tipo de situaciones son las que dan razón de ser a nuestro trabajo y esfuerzo y las que sinceramente deseamos poder contribuir a erradicar en un futuro no tan distante.
Aunque más abajo encontrarán las ligas a un par de sitios donde se explica la situación de Damon, éstos se encuentran en inglés por lo que de manera sencilla les explicamos la situación; entérense y dénle difusión para que así pueda llegar a más personas haciendo que sea posible darle batalla a estas expresiones de intolerancia, odio y acoso.
El pasado 19 de mayo, Damon escribió un correo al superintendente de su escuela secundaria exponiendole que el apoyo de su institución (Que es pública) a una oración generalizada que se planeaba hacer el día de la graduación, era y es una violación a la ley vigente en Luisiana, emanada del principio de separación de iglesias-estado en los EUA. Al mismo tiempo le expresó que de no prestarle atención Damon se vería forzado a contactar a la ACLU (Unión Estadounidense de Libertades Civiles) para hacer más visible su inconformidad y que se aplicara la ley en este caso.
En un principio y después de consultarlo con el abogado escolar la escuela pareció dimitir de su intención de realizar la oración pública en el evento. Sin embargo pocos podían imaginar lo que seguiría: La escuela, con el apoyo de la mayoría de las personas del pequeño pueblo de Luisiana comenzó a acosar a Damon, éste comenzó a recibir amenazas a su integridad física, así como de muerte. Se le relegó en el órden de aparición en la ceremonia de graduación y un largo etcétera. No conformes con esto los participantes en la graduación no solo hicieron la oración (la ley establece que lo que puede hacerse es tomar un minuto de silencio para la reflexión, no una actividad religiosa sectaria) sino que lo hicieron más evidente como para decir... "Respeto tu falta de creencias y la de los demás, pero me importa un Car%&%#, somos la mayoría y te aguantas"
Todo ésto al mismo tiempo que las amenazas sobre el han ido creciendo durante la última semana, donde él mismo expresa sentirse terriblemente mal, que se siente repudiado y teme por su integridad. El colmo llego cuando sus propios padres primero le prohibieron salir a la calle y más tarde lo incomunicaron con sus hermanos (el mayor vive en Texas) y después le retiraron todo apoyo financiero y le tiraron literalmente sus cosas a la calle.
Durante todo este trago amargo, la comunidad atea estadounidense y mundial ha dado muestras de apoyo mediante donaciones, palabras de aliento y sugerencias de ayuda de cualquier tipo. Qué irónico que aquellos que se pavonean como detentores de la moralidad, la compasión, el amor y las buenas costumbres sean quienes han causado tanto dolor y daño a un estudiante que solo buscaba que se respetara su derecho a NO CREER.
A todos nuestros visitantes y amigos les pedimos que circulen la historia y que si desean ayudar a Damon hay una iniciativa que esta recolectando fondos para patrocinarle su educación. Donde sus padres le han fallado, ahora nosotros en un acto de empatía y solidaridad podemos ayudarle a salir adelante, siendo que el acto que ha realizado ha sido un ejemplo de valentía, entereza y determinación para todos nosotros.